Brutal paliza homófoba en basauri: once años de cárcel
La Audiencia Provincial de Bizkaia ha dictado sentencia condenando a once personas por la agresión a Ekain, un joven que sufrió una paliza en un parque de Basauri en junio de 2021. El tribunal ha considerado probado que el ataque fue motivado por la orientación sexual de la víctima, lo que convierte esta condena en un duro golpe contra la intolerancia y la violencia en nuestra sociedad.
La brutalidad de la agresión: puñetazos, patadas y insultos
Según la sentencia, la agresión comenzó cuando uno de los acusados increpó a Ekain, exigiendo que abandonara el lugar y manifestando su repulsión por su orientación sexual. La negativa del joven desencadenó una violenta reacción por parte de todo el grupo, que lo atacó de forma coordinada. El relato es escalofriante: puñetazos en la cabeza, patadas en el cuerpo, incluso cuando la víctima yacía inconsciente en el suelo. Su pareja, presente en el momento de los hechos, declaró haber temido por su vida, afirmando que “le hubieran matado” si no hubiera intervenido.
Pero la agresión física no fue el único elemento de crueldad. A lo largo del ataque, los acusados proferían insultos homófobos reiterados y crueles: “maricón”, “puto maricón”, “esto te pasa por ser un maricón de mierda”, entre otros improperios. La Sala ha constatado, además, que la agresión se produjo en un espacio público, frente a una multitud, lo que agrava aún más la gravedad del hecho.

El tribunal condena: penas de cárcel, multas e indemnización
Diez de los once acusados han sido condenados a penas de dos años de prisión y multas que suman 2.700 euros. El undécimo, al apreciar una atenuante de anomalía psíquica, recibirá 14 meses de prisión y multas por 1.710 euros. Además de las penas de prisión, el tribunal ha impuesto a todos los acusados prohibiciones de comunicación y aproximación a la víctima, Ekain, y les ha obligado a indemnizarle con 6.000 euros por daño moral y 350 euros en concepto de responsabilidad civil. La sentencia, aunque firme, puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, pero el mensaje que transmite es claro: la justicia no tolerará la violencia y la discriminación por razón de la orientación sexual.
La resolución judicial subraya la importancia de proteger a las personas vulnerables y de erradicar la homofobia y la transfobia de nuestra sociedad. Este caso, lamentablemente, nos recuerda que la lucha por la igualdad y el respeto a la diversidad aún está lejos de concluir. La sentencia, más allá de la reparación individual de Ekain, debe servir como advertencia a quienes pretenden sembrar el odio y la violencia en nuestra comunidad.