Caos, goles y protestas: así fue la inauguración del mundial en la cdmx
La Ciudad de México celebró, entre estallidos de tensión y un triunfo del Tri, la apertura del Mundial 2026. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, proclamó un “éxito” a pesar de los incidentes que marcaron la jornada, dejando al descubierto las profundas fracturas que atraviesan al país mientras se prepara para albergar el evento deportivo más importante del mundo.
Un estadio a reventar, una ciudad dividida
Ochenta mil, ochocientos veinticuatro aficionados rugieron en el Estadio Azteca al presenciar la victoria 2-0 de México sobre Sudáfrica, un partido que sirvió para romper la racha de derrotas en inauguraciones mundiales. Sin embargo, la euforia futbolística se vio ensombrecida por las protestas que se desarrollaron en las inmediaciones del coloso de Santa Úrsula. Manifestantes, principalmente madres buscadoras de personas desaparecidas, exigieron justicia y denunciaron la incongruencia de celebrar un Mundial en un país asolado por la violencia y el crimen organizado. El cántico “¡México campeón en desaparición!” resonó como un grito de desesperación.
Según la Secretaría de Seguridad Ciudadana, más de 500,000 personas participaron en las actividades organizadas en la ciudad, una cifra que, aunque impresionante, no logra ocultar la polarización que se vivió durante la jornada. El operativo “Última Milla” desplegó más de 56,000 elementos de seguridad, pero no fue suficiente para evitar los choques entre manifestantes y policías, ni el caos que se desató en el Fan Fest del Zócalo.

Shakira, bocelli y un zócalo en ebullición
La ceremonia inaugural, liderada por la estrella colombiana Shakira junto al artista nigeriano Burna Boy, fue un espectáculo de luces y música que intentó contagiar al público con el espíritu festivo del Mundial. Danny Ocean, Los Ángeles Azules, J Balvin y Ryan Castro también subieron al escenario, mientras que Andrea Bocelli y EJAE interpretaron el himno oficial del torneo. Pero la alegría se vio empañada por el desorden en el Fan Fest del Zócalo, donde miles de aficionados intentaron ingresar sin éxito, generando empujones y escenas de pánico.

La respuesta oficial: coordinación y éxito, pese a todo
Clara Brugada, visiblemente satisfecha, celebró la coordinación entre los gobiernos de la Ciudad de México y la federación, atribuyendo el “éxito” de la inauguración a este esfuerzo conjunto. “La Ciudad de México estuvo a la altura de este acontecimiento mundial”, escribió en su cuenta de X, agradeciendo el trabajo de Rosa Icela Rodríguez y Omar García Harfuch. García Harfuch, por su parte, elogió la valentía y disciplina de la Policía de la Ciudad de México, mientras que Rodríguez destacó la colaboración entre ambas administraciones.
La presidenta Claudia Sheinbaum, que asistió al partido junto a Brugada en el Deportivo Los Galeana, cedió su boleto para la inauguración a una niña futbolista, un gesto que buscó humanizar la imagen del gobierno y conectar con el público.
Un país en vilo: el legado del mundial
La inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México no fue solo una fiesta deportiva, sino un espejo que refleja las tensiones y contradicciones de un país dividido. Mientras el Tri celebraba su victoria, las madres buscadoras recordaban que la esperanza de justicia y la búsqueda de sus seres queridos siguen siendo una prioridad. La organización del Mundial plantea un desafío para México: demostrar que puede albergar un evento de tal magnitud sin ignorar las graves problemáticas sociales y de seguridad que lo aquejan. La pelota ya está en juego, y el futuro del país, quizás, también.