El fmi advierte: oriente medio se enfrenta a una recesión histórica

La economía de Oriente Medio y el Norte de África (MENA) se tambalea al borde de una recesión sin precedentes, según las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Una contracción del 0,5% en 2026, una cifra que supera en 1,6 puntos porcentuales las estimaciones de apenas cuatro meses atrás, ha encendido las alarmas en la región, arrastrada por las consecuencias de la prolongada crisis derivada del cierre del Estrecho de Ormuz.

El factor trump y la escalada de tensiones

La actualización de las perspectivas económicas globales del FMI, publicada este miércoles, arroja una sombra sobre la mayoría de los países de MENA. La sorpresa no radica tanto en la revisión a la baja, sino en la celeridad con la que se ha producido. El detonante, según el organismo, es la reciente escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos, un escenario que el FMI no pudo contemplar en su análisis previo y que, según declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump desde Ankara, durante la cumbre de la OTAN, se considera “acabado” en relación al acuerdo con Irán.

La guerra iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán ha golpeado con especial virulencia a Irak, Kuwait y Catar, países que el FMI prevé experimentarán fuertes contracciones económicas en 2026, seguidas de un repunte significativo en 2027. Se habla de expansiones de dos dígitos, un espejismo para algunas economías que luchan por mantener la estabilidad.

Arabia Saudí, sin embargo, se presenta como una excepción. Su diversificada red de exportación le permitirá, según el FMI, mantener un crecimiento del 1,7% en 2026 y alcanzar un 5,5% en 2027. Un respiro en medio de la tormenta.

El inesperado giro en la economía iraní

El inesperado giro en la economía iraní

Pero hay un detalle que llama la atención: la propia economía iraní ha visto revisada al alza su previsión. La contracción esperada para 2026 se sitúa ahora en el 5,4%, frente al 6,1% anterior. Un pequeño margen de alivio, atribuido por el FMI a “mejores resultados de las exportaciones de petróleo en marzo y abril, y una cierta relajación de las restricciones a las exportaciones del país”. Un indicio de que la política exterior estadounidense podría estar teniendo un impacto, aunque sea moderado, en la economía de Teherán.

Los países importadores de materias primas de la región, aunque afectados por el aumento de los precios de la energía y los alimentos, muestran una “relativa resistencia” ante el impacto negativo de los términos de intercambio. La adaptación, como siempre, será clave para sobrevivir a la tormenta.

La cifra habla por sí sola: un 0,5% de contracción para la región en 2026. Una advertencia clara del FMI, que sitúa a Oriente Medio y el Norte de África en el epicentro de una crisis económica que podría redefinir el panorama geopolítico de los próximos años.