El mercado automotor panameño rompe récords: ¿hacia dónde va esta explosión?
El sector automotor panameño desafía las predicciones y continúa su ascenso imparable. A pesar de los baches estacionales que suelen marcar el calendario, las ventas de vehículos nuevos en abril se mantuvieron firmes, augurando un cierre de año que podría superar las expectativas más optimistas. La dinámica del consumo, la creciente oferta de modelos y el acceso al crédito se combinan para alimentar esta efervescencia.
Un crecimiento que sorprende a los expertos
Raúl Civiello, presidente de la Asociación de Distribuidores de Automóviles de Panamá (ADAP), había previsto inicialmente un crecimiento del 5% para 2026, con un total de 63,000 unidades vendidas. Sin embargo, los datos acumulados hasta abril revelan un ritmo mucho más acelerado, obligando a replantear las proyecciones. La Contraloría General reporta un aumento acumulado del 17.6% en el primer trimestre, impulsado por un impresionante repunte del 42.5% en marzo, donde se registraron 6,473 unidades.
La cifra habla por sí sola: en lo que va del año, se han comercializado 21,717 unidades, un crecimiento del 14%. Incluso considerando la leve desaceleración observada en abril, debido al impacto de la Semana Santa, la tendencia alcista es innegable. El año 2025 ya había evidenciado un crecimiento del 10.8% sobre 2024, consolidando una recuperación sostenida tras los desafíos de la pandemia.

El ascenso meteórico de las marcas chinas
Pero hay un detalle que merece especial atención. La irrupción de las marcas chinas ha transformado por completo el panorama del mercado automotor panameño. Con una cuota de mercado cercana al 30%, estas marcas han conquistado a los consumidores gracias a una combinación de precios competitivos, tecnología innovadora y una amplia gama de modelos. Esta competencia feroz ha ampliado las opciones para el comprador panameño, aunque Toyota se mantiene como líder indiscutible.

El lujo recupera terreno, la movilidad eléctrica, una excepción
El segmento de lujo, que arrastraba años de estancamiento, también muestra signos de recuperación, con un crecimiento del 4.6%. Es una señal alentadora, que sugiere un repunte del consumo en segmentos de mayor poder adquisitivo. Sin embargo, la movilidad eléctrica se queda rezagada. Con apenas 283 unidades vendidas en lo que va del año, representando solo el 1.3% del total, Panamá se distancia de países vecinos como Costa Rica, donde los vehículos eléctricos ya alcanzan casi el 17% del mercado.
Desde ADAP, se trabaja en colaboración con las entidades financieras para garantizar que este crecimiento se sustente sobre una base sólida y responsable, evitando desequilibrios en el mercado. La meta ahora es clara: superar las 63,000 unidades proyectadas inicialmente y consolidar al sector automotriz como un motor clave del consumo interno en Panamá. La pregunta, sin embargo, no es si se logrará, sino cuánto se superará esa cifra.