El periodista que miró a escobar a los ojos y se arrepiente de no preguntar

Luis Alirio Calle, el único periodista autorizado a cubrir la entrega de Pablo Escobar en 1991, lleva décadas atormentado por el peso de las preguntas que no formuló al narcotraficante. Un arrepentimiento que ha plasmado en su libro y ahora ha revivido en redes sociales, revelando una reflexión profunda sobre el oficio periodístico y la complejidad de entrevistar a figuras históricas.

Un encuentro fortuito en medio de la guerra

La entrega de Escobar, el 19 de junio de 1991, fue un acontecimiento único, sellado en medio de la sangrienta guerra entre el cartel de Medellín y el Estado colombiano. Calle, seleccionado por el propio Escobar para documentar el momento, se encontró cara a cara con el capo, el padre García Herreros y un puñado de sicarios de confianza. Lo que vivió ese día, inmortalizado en una grabación prestada por Rodrigo Pareja, lo persigue hasta el día de hoy.

“Ya de nuevo en el aire, el Arete me propuso que cambiáramos de puesto, de modo que yo quedara al lado de Escobar”, relata Calle en su libro, Lo que no le pregunté a Pablo Escobar. La cercanía, la tensión palpable en el ambiente, todo contribuyó a una experiencia que lo marcaría para siempre. Pero, ¿por qué ese remordimiento persistente?

La espina clavada de las preguntas pendientes

La espina clavada de las preguntas pendientes

Calle, con la honestidad que caracteriza a un profesional experimentado, reconoce que el contexto no propició una entrevista estructurada. “En su carrera ha aprendido que tras un cubrimiento siempre queda la sensación de que se pudo haber preguntado algo más al entrevistado”, confiesa. La pregunta que no hizo, la que tal vez se quedó atascada en la garganta por el miedo o la presión, es la que más le atormenta: ¿por qué él, Calle, no pudo formularla?

“Lo que no le pregunté a Pablo Escobar fue por qué él no lo permitió, o por qué yo estaba estresado, o por qué no me pareció prudente, o por qué tenía miedo.” La reflexión es cruda, directa y despojada de cualquier artificio. Un recordatorio de que, a veces, el silencio puede ser más elocuente que las palabras.

Más que una entrevista: un vuelo con el hombre más buscado

Más que una entrevista: un vuelo con el hombre más buscado

El encuentro con Escobar no se limita a la grabación de un comunicado. Calle recuerda, con una mezcla de incredulidad y fascinación, el vuelo en helicóptero junto al narcotraficante, la persona más buscada del planeta en ese momento. Un detalle que subraya la extrañeza de la situación y la complejidad del personaje que tuvo delante.

La historia que Calle cuenta a Cambio revela un Escobar que se comportaba como el anfitrión de una fiesta, ajeno a la realidad de su inminente encarcelamiento. Un hombre que no le ofreció dinero ni siquiera insinuó que lo haría, mostrando un respeto que desconcierta al periodista. “Sentí su respeto. Tampoco tuve la sensación de estar en peligro después de que el temido narco llegó a su cárcel, solo recuerdo que conté las cosas tal como ocurrieron, sin el uso de adjetivo alguno”, afirma Calle.

La búsqueda de respuestas en el hijo del capo

Años después, Calle buscó la perspectiva de Juan Pablo Escobar, hijo del narcotraficante, para intentar desentrañar los motivos que llevaron a su padre a entregarse.