El regreso de Miura a Huelva divide opiniones: un festejo entretenido con altibajos

Huelva vibró el pasado domingo con la vuelta de la ganadería Miura a su tierra natal, más de cincuenta años después. Un cartel que prometía emociones fuertes, aunque el resultado final dejó un sabor agridulce entre los aficionados, con un festejo entretenido pero carente de la profundidad y raza que se espera de una corrida de Miura.

Un Miura irregular, con destellos de nobleza

La corrida presentó una desigualdad notable en sus toros. El primero, de gran presencia, se desenvolvió con nobleza, aunque carecía de fondo. El tercio de banderillas, compartido por Fandi y Escribano, resultó especialmente vibrante, aunque el toro de Gerena trastabilló al pasar por delante de la cara del animal, sufriendo una herida en el pabellón auricular izquierdo que requirió atención médica inmediata. Afortunadamente, tras una rápida intervención bajo anestesia local, el torero pudo continuar la lidia.

El cuarto toro, sin embargo, se erigió como el más completo de la tarde, un ejemplar bajo pero con una viveza notable. Fandi desplegó su arte en una faena donde destacó un auténtico lío con cinco pares de garapullos, transmitiendo profundidad y embistiendo con fuerza. El público granadino clamó por dos orejas, un reconocimiento a la entrega del torero.

El segundo toro, que salió en tercer lugar debido a la atención requerida por Escribano, no tuvo las mismas oportunidades, mientras que el quinto, espoleado, mostró una irregularidad palpable, a pesar de la disposición del torero de Gerena.

Conquero se lleva una oreja gracias a un estocada impecable

Conquero se lleva una oreja gracias a un estocada impecable

Alejandro Conquero logró cortar una oreja gracias a una gran estocada en el tercer toro, un animal que, aunque se agarraba al suelo, humilló al torero con series de embestidas de mérito. El sexto, tras un intenso tercio de varas, llegó muy mermado al último tercio, impidiendo una faena lucida por parte de Conquero, quien además no demostró acierto con los aceros.

Fandi fue ovacionado y obtuvo dos orejas, mientras que Manuel Escribano recibió una ovación tras aviso y una vuelta al ruedo. Alejandro Conquero, por su parte, fue ovacionado y obtuvo una oreja.

La plaza de toros de La Merced registró un casi lleno en una tarde marcada por las altas temperaturas. La corrida dejó patente la necesidad de que los toros de Miura recuperen el fondo y la raza que los caracteriza, aunque el espectáculo resultó entretenido y con momentos de brillantez.