Irán ejecuta a dos hombres acusados de espionaje para Israel
Teherán ha llevado a cabo la ejecución de dos ciudadanos, Omid Behzad y Pouria Safvat, condenados por espiar para el servicio de inteligencia israelí, el Mossad. La noticia, confirmada este lunes por la agencia Mizan, dependiente del Poder Judicial iraní, ha generado una ola de condena internacional y pone de manifiesto la escalada de tensiones en la región.

Acusaciones de colaboración con el Mossad durante conflictos recientes
Según las autoridades iraníes, Behzad y Safvat fueron hallados culpables de proporcionar al Mossad coordenadas, imágenes y datos cruciales sobre instalaciones militares y de seguridad, tanto durante la actual guerra como durante el conflicto de los doce días del año pasado. La información, presuntamente transmitida a través de un canal de Telegram vinculado al Mossad o al canal Iran International, con sede en Londres y considerado por Teherán como afín a Israel, habría facilitado ataques contra objetivos estratégicos.
La Justicia iraní asegura que varios de los lugares sobre los que se envió información fueron posteriormente bombardeados. La investigación, que incluyó el análisis de mensajes recuperados de los teléfonos de los condenados, sus confesiones y otras pruebas técnicas, concluyó que actuaron de forma deliberada en beneficio del servicio de inteligencia israelí. La agencia Mizan informó que las sentencias fueron confirmadas por el Tribunal Supremo, completando así todos los procedimientos legales.
La intensificación de la persecución de presuntos colaboradores de Israel se ha acelerado desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, con miles de detenciones y decenas de ejecuciones. Irán se encuentra entre los países con mayor número de ejecuciones en el mundo, registrando un alarmante aumento en 2025, con 2.159 personas ejecutadas, más del doble que en 2024 y la cifra más alta registrada en décadas, según datos de Amnistía Internacional. Este hecho, sumado a la ejecución de Behzad y Safvat, evidencia una política represiva que preocupa a la comunidad internacional.