La granja se ilumina: patrimonio nacional desafía la sequía con sus fuentes
La temporada de encendido de las fuentes del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso se pondrá en marcha el Jueves Santo, 2 de abril, pero no será una celebración exenta de desafíos. Patrimonio Nacional ha anunciado un programa de medio centenar de espectáculos, una muestra de la majestuosidad barroca del conjunto, pero su continuidad dependerá directamente de la disponibilidad de agua, un factor cada vez más preocupante.
Un recorrido inicial por los tesoros hidráulicos
El primer espectáculo, programado para el 2 de abril, permitirá a los visitantes admirar las fuentes del Canastillo, Ranas, Baños de Diana y Fama, un recorrido inicial que sienta las bases de una temporada que busca equilibrar el atractivo turístico con la prudencia hídrica. Una semana después, el 8 de abril, se ampliará el itinerario, incluyendo las fuentes del Canastillo, Ocho Calles, Ranas y Fama, ofreciendo una experiencia aún más completa.
Para optimizar los recursos, la programación se ha organizado en dos grupos de fuentes que se pondrán en funcionamiento de forma alterna durante los meses de abril y julio. La estrategia busca maximizar el disfrute del público sin comprometer la sostenibilidad del sistema hídrico, una consideración esencial en un contexto de sequía persistente.

Tres noches de deslumbre total y la llegada de la cascada nueva
Pero la temporada no se limitará a estos recorridos regulares. El 30 de mayo, con motivo de la festividad de San Fernando; el 25 de julio, día de Santiago Apóstol; y el 25 de agosto, de San Luis, se vivirán tres jornadas especiales en las que todas las fuentes del recinto se encenderán simultáneamente, ofreciendo un espectáculo de luces y agua de proporciones épicas. Además, los sábados de julio y agosto, la fuente de Baños de Diana acogerá encendidos nocturnos, prolongando el disfrute de los visitantes hasta altas horas de la noche.
La gran novedad de este año es la incorporación al circuito de la Fuente de la Cascada Nueva, cuyo retorno ha sido posible gracias a una ambiciosa restauración, financiada con seis millones de euros provenientes de fondos europeos. La intervención, que ha implicado trabajos de consolidación estructural, impermeabilización, restauración de mármoles y grupos escultóricos, así como la reparación del complejo sistema hidráulico, promete devolver a esta fuente monumental del siglo XVIII su máximo esplendor, convirtiéndola en un nuevo punto de atracción para los miles de visitantes que acuden cada año a La Granja.
La apuesta por la sostenibilidad y la recuperación del patrimonio se conjugan en esta temporada de encendido de las fuentes, un espectáculo que, a pesar de los desafíos, sigue siendo un referente del arte hidráulico y un orgullo para Segovia. La cifra de seis millones de euros invertidos en la restauración de la Cascada Nueva habla por sí sola: un compromiso firme con la preservación de este tesoro histórico para las generaciones venideras.