Mossos: agente exonerado tras sospechas de tráfico de cocaína
Un juzgado de Lleida ha cerrado la investigación contra un agente de los Mossos d’Esquadra que fue suspendido de empleo y sueldo tras ser acusado de tráfico de cocaína. La trama, surgida de conversaciones en WhatsApp con un detenido, se desinfla ante la falta de pruebas contundentes, dejando al policía exonerado.

El origen de la investigación: un teléfono intervenido
La historia comenzó en junio de 2023, cuando un vecino de Lleida fue arrestado por tráfico de drogas. La inspección de su teléfono móvil reveló un entramado de comunicaciones en WhatsApp entre el detenido y el agente de la comisaría de Lleida. Estas conversaciones, que versaban sobre la adquisición y venta de estupefacientes, encendieron las alarmas y desencadenaron la intervención de Asuntos Internos.
La División de Asuntos Internos de los Mossos abrió un expediente, apartando al agente de sus funciones mientras se desarrollaba la investigación. Sin embargo, la Fiscalía, representada por el despacho Aranda, Melgar & Tasies Advocats, ya había solicitado el archivo de la causa, argumentando la carencia de indicios sólidos que respaldaran la acusación.
El auto del juez, al que ha tenido acceso EFE, ratifica esta postura, acordando el archivo provisional de la causa por no existir “indicios suficientes” sobre la participación del agente en los hechos. La decisión pone fin a un proceso que generó gran expectación en el cuerpo policial, y deja al agente exonerado de las acusaciones iniciales.
Aunque las conversaciones en WhatsApp existieron, la falta de pruebas que vincularan al agente con la compraventa efectiva de droga ha sido determinante para la resolución favorable del caso. La complejidad de las investigaciones policiales y la necesidad de pruebas irrefutables para sostener una acusación se ponen de manifiesto en este episodio.
La resolución judicial cierra un capítulo polémico en la carrera del agente, pero no exime a las autoridades de la necesidad de reforzar los mecanismos de control interno y garantizar la integridad del cuerpo policial. El caso subraya, una vez más, la importancia de la discreción y la prudencia en las relaciones entre agentes y personas bajo investigación.