Orgullo en madrid: miles exigen derechos y rechazan retrocesos
Miles de personas inundaron este sábado las calles de Madrid en una manifestación vibrante y reivindicativa, el Orgullo 2026, que ha recorrido el centro de la capital desde Atocha hasta Colón. El lema, “A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia”, resonó con fuerza en un desfile que, más allá de la fiesta, sirvió para denunciar los desafíos que aún enfrenta el colectivo LGTBIQ+ y exigir un avance real en la igualdad.
Un legado de lucha y resistencia
Los organizadores, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (Felgtbi+) y el Colectivo LGTB+ de Madrid (COGAM), recordaron con emoción los 50 años transcurridos desde las primeras manifestaciones en Barcelona en 1976, una época en la que salir a la calle significaba enfrentarse a la discriminación, la violencia y el silencio. “Salimos a la calle para reivindicar nuestros derechos y dejar de ser discriminadas, golpeadas y apaleadas”, afirmaron Paula Iglesias y Ronny de la Cruz, presidentes de Felgtbi+ y COGAM respectivamente, en un discurso que encendió la llama de la esperanza y la determinación.
Pero la lucha, lejos de haber terminado, se enfrenta ahora a nuevos desafíos. La marcha de este sábado no solo celebra los logros conseguidos, sino que también exige la implementación efectiva de las normativas aprobadas, dotándolas de los recursos y mecanismos necesarios para su correcta aplicación. La exigencia de un pacto de Estado contra los discursos de odio es, quizás, uno de los puntos más urgentes a abordar.

El foco en derechos intersexuales y personas no binarias
El Orgullo 2026 también ha puesto el foco en la necesidad de reconocer los derechos de las personas intersexuales y de las personas no binarias, un paso fundamental hacia la construcción de una sociedad más inclusiva y respetuosa con la diversidad. Las demandas no se detienen ahí; la comunidad exige la culminación de la reforma que penalice con cárcel las pseudoterapias de conversión, consideradas una práctica inhumana y perjudicial.
Los organizadores han alertado sobre lo que consideran un “retroceso” de los derechos del colectivo, señalando que el llamado “nuevo orden mundial” plantea serias amenazas. En este sentido, hicieron referencia a las palabras de Pedro Zerolo, instando a recuperar el “Orgullo Ciudadano” frente a las adversidades.
Las jornadas del Orgullo, que comenzaron el pasado miércoles con el pregón, han congregado a un estimado de un millón y medio de personas, convirtiendo a Madrid en el epicentro de las celebraciones del orgullo en Europa. Un despliegue de 3.300 agentes de la Policía Nacional, junto con refuerzos en el transporte público y la instalación de Puntos Arcoíris contra la LGTBIfobia, han garantizado la seguridad y el buen desarrollo de los eventos.
La manifestación no ha sido solo una exhibición de fuerza y visibilidad, sino una reafirmación de la identidad y la dignidad de un colectivo que, a pesar de los avances, sigue luchando por alcanzar la plena igualdad. El Orgullo de Madrid, un recordatorio de que la calle sigue siendo el mejor escenario para exigir justicia y construir un futuro más inclusivo.