Redadas migratorias en cdmx: el inm desmiente, los migrantes denuncian

La Ciudad de México, que se autoproclama santuario para migrantes, se ve sacudida por denuncias de operativos migratorios arbitrarios del Instituto Nacional de Migración (INM). Mientras el gobierno federal niega la existencia de “redadas”, testimonios escalofriantes de migrantes cubanos, haitianos, venezolanos y hondureños, algunos con solicitudes de refugio pendientes, pintan un panorama inquietante de detenciones y traslados forzosos.

Operativos en polanco: repartidores detenidos sin justificación

Las organizaciones civiles Apoyo a Migrantes Venezolanos, el Instituto para las Mujeres en la Migración (IMUMI) y la Clínica Jurídica Alaíde Foppa de la Universidad Iberoamericana han presentado una queja formal ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), exponiendo detalles de operativos realizados desde finales de abril. Un caso particularmente alarmante involucra a repartidores de plataformas digitales en las inmediaciones del centro comercial Miyana, en Polanco, detenidos el 1 de mayo sin considerar sus trámites de solicitud de refugio. Fueron trasladados a la Estación Migratoria Las Agujas, en Iztapalapa, en lo que parece una flagrante violación de sus derechos.

Julio, un migrante venezolano que ha preferido mantener su anonimato, relató cómo agentes del INM le exigen sus documentos durante un operativo en Miyana. A pesar de presentar la constancia de inscripción en el Padrón de Huéspedes y Migrantes del gobierno capitalino, fue detenido y posteriormente trasladado, junto con unas 20 personas más, a Villahermosa, Tabasco, en un autobús abarrotado. “Me quitaron los teléfonos y me subieron a la camioneta”, relató con un tono de incredulidad y temor.

Una ola de revisiones migratorias arbitrarias

Una ola de revisiones migratorias arbitrarias

Las denuncias no se limitan a Polanco. Las organizaciones documentaron una serie de acciones similares en diversos puntos de la ciudad: revisiones migratorias sin criterios individualizados en la Avenida Revolución, intercepciones basadas en la apariencia física en Tepito y La Merced, e incluso presuntas inspecciones en casas y vecindades en la Colonia Buenavista. La imagen de personas subidas a camionetas del INM en menos de 20 minutos frente al centro comercial Antara, captada en video, es una prueba palpable de la escalada de la tensión.

El INM insiste en que sus acciones son una respuesta a solicitudes de colaboración de las autoridades de la Ciudad de México, alegando la prevención de actos delictivos. Sin embargo, Rodrigo Yedra y July Rodríguez, de Apoyo a Migrantes Venezolanos, cuestionan esta justificación, señalando que los testimonios de los afectados contradicen la versión oficial. Lorena Cano, coordinadora jurídica del IMUMI, advierte que estas acciones son “totalmente irregulares” y que contradicen el espíritu de ciudad santuario que profesa la capital mexicana, además de ser consideradas inconstitucionales por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La CNDH ahora tiene en sus manos la responsabilidad de investigar estos hechos y determinar si se han cometido violaciones a los derechos humanos. La respuesta de la comisión será crucial para establecer si la política migratoria del gobierno federal está respetando el debido proceso y los derechos fundamentales de los migrantes que buscan una vida mejor en México. No se trata solo de controlar flujos, sino de garantizar un trato digno y respetuoso para quienes huyen de la pobreza y la violencia.